El precio de los pisos subirá un 5% en 2017

Fuente: Expansión.com

se-vendeLos analistas prevén que los pisos se encarezcan este año en torno a un 5%, de media, pero que la cifra será aún mayor en las grandes ciudades.

Si en 2014 comenzó a cambiar la tendencia negativa y en 2015 el ladrillo sacó la cabeza del caparazón, 2016 ha sido el año en el que la mejoría se ha comenzado a notar en la mayoría del país, pero con larémora de la parálisis política. Por eso, y con la mejoría macroeconómica como viento de cola, 2017 está llamado a ser el ejercicio de la consolidación final de la recuperación inmobiliaria. El consenso de los expertos consultados por EXPANSIÓN es que el precio de los pisos subirá de forma moderada, en el entorno del 5%, las ventas repuntarán algo más -en el entorno del 10%- y el crédito hipotecario fluirá bastante mejor que el año pasado… Siempre que no haya una subida de los tipos de interés.

Los motivos de este optimismo realista son fundamentalmente macroeconómicos. El aumento del empleo (sobre todo), el crecimiento del PIB, la mejora de la confianza de los consumidores -un indicador más importante para el sector inmobiliario de lo que se piensa- y la paulatina apertura del grifo hipotecario se yuxtaponen de forma virtuosa para el ladrillo, que no sólo recupera su interés para la demanda de reposición, sino que se ha convertido en el mayor foco de rentabilidad para los inversores. Al tiempo, aún hay incertidumbres que sobrevuelan esta recuperación. Por ejemplo, la escasa pujanza de la demanda de nuevos hogares.

En este contexto de «recuperación lenta, moderada pero constante», como la define Beatriz Toribio, responsable de Estudios de Fotocasa, el encarecimiento de los pisos se producirá seguro, pero sin ser muy acusado, según todos los expertos que han contestado a la encuesta de este diario.

Por ejemplo, Aguirre Newman estima «un crecimiento en torno al 6% de la vivienda nueva y usada», según revela a este diario Juan Riestra, director de la división Residencial de esta consultora inmobiliaria. Maurice Kelly, director del área Residencial de JLL, opina que en las zonas consolidadas, como pueden ser los centros de las ciudades o localizaciones exclusivas en la costa se registrarán «incrementos superiores al 6%».

Los analistas prevén que los pisos se encarezcan este año en torno a un 5%, de media, pero que la cifra será aún mayor en las grandes ciudades.

Si en 2014 comenzó a cambiar la tendencia negativa y en 2015 el ladrillo sacó la cabeza del caparazón, 2016 ha sido el año en el que la mejoría se ha comenzado a notar en la mayoría del país, pero con la rémora de la parálisis política. Por eso, y con la mejoría macroeconómica como viento de cola, 2017 está llamado a ser el ejercicio de la consolidación final de la recuperación inmobiliaria. El consenso de los expertos consultados por EXPANSIÓN es que el precio de los pisos subirá de forma moderada, en el entorno del 5%, las ventas repuntarán algo más -en el entorno del 10%- y el crédito hipotecario fluirá bastante mejor que el año pasado… Siempre que no haya una subida de los tipos de interés.

Los motivos de este optimismo realista son fundamentalmente macroeconómicos. El aumento del empleo (sobre todo), el crecimiento del PIB, la mejora de la confianza de los consumidores -un indicador más importante para el sector inmobiliario de lo que se piensa- y la paulatina apertura del grifo hipotecario se yuxtaponen de forma virtuosa para el ladrillo, que no sólo recupera su interés para la demanda de reposición, sino que se ha convertido en el mayor foco de rentabilidad para los inversores. Al tiempo, aún hay incertidumbres que sobrevuelan esta recuperación. Por ejemplo, la escasa pujanza de la demanda de nuevos hogares.

En este contexto de «recuperación lenta, moderada pero constante», como la define Beatriz Toribio, responsable de Estudios de Fotocasa, el encarecimiento de los pisos se producirá seguro, pero sin ser muy acusado, según todos los expertos que han contestado a la encuesta de este diario.

Por ejemplo, Aguirre Newman estima «un crecimiento en torno al 6% de la vivienda nueva y usada», según revela a este diario Juan Riestra, director de la división Residencial de esta consultora inmobiliaria. Maurice Kelly, director del área Residencial de JLL, opina que en las zonas consolidadas, como pueden ser los centros de las ciudades o localizaciones exclusivas en la costa se registrarán «incrementos superiores al 6%».

Casi todas las previsiones rondan el 5% y subrayan la disparidad de los distintos mercados inmobiliarios del país. Servihabitat cree que los inmuebles residenciales se encarecerán un 4,3%, de media. Su CEO, Julián Cabanillas, alerta de que «la normalización del mercado no se está produciendo de forma homogénea».

José Luis Ruiz Bartolomé, socio director de la consultora Chamberí AM, incide en que «el precio subirá en torno al 5%, más hacia el 6% que hacia el 4%», pero añade un matiz diferente y novedoso: «Estas subidas no las sostendrán tanto los distritos centrales de Madrid y Barcelona (como hasta ahora), sino zonas más periféricas y otras ciudades que hasta ahora no han funcionado bien».

No todos los analistas coinciden en la tesis del 5%. Jorge Ripoll, director del servicio de Estudios de Tinsa, cree que la subida será casi plana, de entre el 0,1% y el 2%. Y el presidente de la Fundación de Estudios Inmobiliarios, Julio Gil, abunda en que, si bien lo previsible es que haya una subida «leve» de los precios, ésta puede tornarse en «estabilización» si «durante 2017 se produjese una subida de tipos de interés». «Ésta va ser la variable que marcará la senda del precio en 2017 y, sobre todo, en los años siguientes», añade Gil, para quien tampoco se producirá un alza significativo de las ventas.

Ocurre que, debido al buen ambiente inversionista y al fin de las rebajas inmobiliarias, los compradores solventes han salido de sus madrigueras, bien para cambiar de casa, bien para emplear sus ahorros en una. Pero hasta ahora la vivienda nueva no ha tenido un papel relevante. En 2017 esta tendencia puede comenzar a cambiar, como avisa Beatriz Toribio: «La vivienda nueva tendrá un papel más relevante en 2017», De esta forma, «si se mantiene la reapertura del grifo del crédito y acompaña el contexto macroeconómico, podríamos quedarnos cerca del medio millón de viviendas vendidas». Esto es, más de un 10% por encima de la cifra estimada para el cierre de 2016. «Esperamos que 2017 sea el año en el que por fin podremos hablar recuperación», incide.

Carlos Smerdou, consejero delegado de Foro Consultores, ejemplifica el cambio de tercio que se está viviendo en las promociones de obra nueva: «La fortaleza de la demanda, unida a la escasez de oferta de vivienda nueva, está provocando que las nuevas promociones se estén vendiendo de manera anormalmente acelerada».

Otra causa de este nuevo escenario es que «va quedando poco stock disponible», sobre todo en las zonas más consolidadas, lo que desvía a parte de la demanda hacia la obra nueva, como recuerda José Antonio Pérez, director de la Cátedra Inmobiliaria del IPE.

MÁS HIPOTECAS

Aunque hay menos consenso que en el caso de los precios, la mayoría de los expertos cree que el mercado hipotecario crecerá por encima del 10%, registrándose también un repunte de los préstamos a tipo fijo. Así lo apunta José García Montalvo, catedrático de Economía de la universitat Pompeu Fabra, que cree que incluso «es posible que 2017 marque el primer año en que el saldo de crédito para adquisición de vivienda aumente, después de muchos años de mayor amortización que nuevo crédito».

Esto, que comparten otros analistas como Juan Fernandez-Aceytuno, sí marcaría un punto de inflexión claro para el mercado hipotecario, pero también hay riesgos, como una posible subida de tipos, en la que incide Gil, o la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la UE contra las cláusulas suelo. Según Fernando Encinar, jefe de Estudios de idealista, el fallo «podría encarecer significativamente el acceso al mercado hipotecario y podría condicionar el aumento de las compraventas de vivienda», ya que «previsiblemente encarecerá los tipos de interés a los que se presta», y ello «podría provocar que se frene ligeramente la tendencia alcista del número de hipotecas concedidas».

www.expansion.com/economia/2017/01/08/587289b622601d732a8b4579.html

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